Albóndigas con salsa de tomate casera | Muy jugosas y tiernas

Las albóndigas con salsa de tomate casera son una de esas recetas tradicionales que nunca fallan. Una carne tierna y jugosa, acompañada de una salsa de tomate hecha en casa, espesa, sabrosa y perfecta para mojar pan, da como resultado un plato sencillo pero lleno de sabor.
En esta receta te explico cómo hacer albóndigas con tomate paso a paso, desde la preparación de la carne hasta la cocción final en la salsa. Con unos pocos trucos conseguirás unas albóndigas caseras muy jugosas, bien cocinadas por dentro y con una salsa de tomate equilibrada y llena de sabor.
Albóndigas con salsa de tomate casera, receta tradicional de la abuela
Las albóndigas con salsa de tomate casera son uno de esos platos tradicionales que nunca fallan en la mesa. Un clásico de la cocina de siempre que destaca por su sencillez, su sabor reconfortante. Creo que compiten perfectamente con unas buenas croquetas de jamón ibérico, incluso con un buen pollo asado, como recetas más habituales en nuestro hogar.
En esta receta te enseño cómo preparar unas albóndigas en salsa de tomate casera jugosas, tiernas y llenas de sabor. Además, veremos los trucos clave para que la carne no quede seca y para conseguir una salsa casera con el punto justo de dulzor y textura. ¡Un plato fácil y perfecto para dejar listo con antelación!
Entra en el canal de whatsapppara ver estrenos como estas albóndigas con salsa de tomate casera
QUIERO PEDIRTE UN FAVOR
En la ficha de la receta albóndigas con salsa de tomate casero, vas a encontrar 5 estrellas alineadas, es para puntuar la receta, a más estrellas es que te ha gustado más. Dame tu puntuación por favor, es muy importante para mi trabajo. También al final de la entrada puedes puntuar la entrada y dejar tus comentarios. Te aseguro que trabajo mucho para darte una información veraz e interesante y así poder ayudarte. Agradezco de antemano tu colaboración…

Cómo hacer albóndigas con salsa de tomate casera tiernas y jugosas paso a paso
Ingredientes
- 500 g de carne picada de ternera
- 500 g de carne picada de cerdo
- 150 g de huevo
- 100 ml de leche
- 100 g de miga de pan
- 10 g de sal
- 25 g de ajo
- 120 g de cebolla
- 400 g de tomate triturado
- 60 g de aceite de oliva
- 100 g de harina
Utensilios
- 1 bol para amasar la carne
- 1 sartén para freír las albóndigas
- 1 cazuela para cocinarlas con la salsa
Receta paso a paso
- Preparamos la carne para hacer las albóndigasYa traigo la carne picada mezclada de la carnicería, la pongo en un bol y añado los huevos, ajo en polvo, perejil picado, sal y la miga de pan empapada previamente en la leche.Amaso de forma suave para no apelmazar la carne y cuando tengo los ingredientes integrados, cubro el bol con film plástico de forma hermética para ponerlo en la nevera durante dos horas. Este es el tiempo que considero ideal para que se asienten todos los ingredientes.

- Formamos y freímos las albóndigasPasados las dos horas, sacamos el bol de la nevera y formamos las albóndigas al tamaño que más nos guste (hay que hacer al menos 30 para conseguir 6 raciones de 5 albóndigas cada una).Pasamos la carne por harina y formamos las bolas con las manos, cuando las tenemos las iremos colocando encima de una placa o papel de aluminio para dejarlas reposando unos 20 minutos y dar tiempo así para que la carne absorba parte de la harina.Con la salsa ya hecha, vamos a freír las albóndigas y según se vayan haciendo las iremos pasando a la cazuela con la salsa. Cuando ya estén todas, las colocamos bien y añadimos un poco de agua ya que las vamos a tener cocinando de 30 a 40 minutos. Iremos observando por si se evapora mucha agua, en ese caso iremos añadiendo poco a poco.

- Preparamos la salsaEn el tiempo de espera para que la carne absorba la harina, aprovechamos para hacer la salsa. Primero hacemos un sofrito con los ajos y la cebolla bien picados. Cuando tengamos dorada la cebolla, añadimos el tomate triturado y dejamos cocinar unos 15 minutos. Con este paso ya lo tenemos casi todo listo...

- Servimos las raciones de albóndigasSolo nos queda servir las albóndigas acompañadas por unas patatas fritas. En la foto ves patatas de bolsa ya que estaba vago el día que grabé la receta, pero unas patatas en forma de dados le van que ni pintadas.

Nutrición
Notas privadas
¿Has probado esta receta?
¡Cuéntanos qué tal te quedó!¿Sabías que?… Curiosidades sobre las albóndigas con salsa de tomate casera
Aquí tienes unas cuantas curiosidades fascinantes sobre las albóndigas con salsa de tomate casera para que puedas entender y apreciar mucho más si cabe este rico plato tradicional de la cocina española y mundial.
El origen árabe de la palabra «albóndiga»
La palabra albóndiga proviene del árabe hispánico al-búnduqa, que significa «la avellana» o «la bolita», haciendo referencia a su forma pequeña y redondeada. Fueron los árabes quienes introdujeron esta forma de moldear y cocinar la carne picada en la Península Ibérica durante la época de Al-Ándalus.
El tomate no siempre estuvo en la receta
Aunque hoy en día nos parece imposible separar las albóndigas de una buena salsa de tomate, en sus orígenes en Europa se servían con caldos, especias, frutos secos o salsas a base de vino. El tomate llegó a España desde América en el siglo XVI, pero no se popularizó como base para salsas de cocina de forma habitual hasta el siglo XVIII.
La miga de pan: ciencia contra la dureza
El truco de añadir miga de pan remojada en leche no es solo una costumbre de abuela, tiene una explicación científica: las proteínas de la carne se contraen y endurecen al cocinarse y perder agua. El almidón del pan retiene la humedad dentro de la mezcla, actuando como una «esponja» que evita que la albóndiga se seque durante la fritura o la cocción.
¿Por qué las albóndigas con salsa de tomate casera saben mejor al día siguiente?
Al dejar reposar las albóndigas en la salsa de tomate de un día para otro, ocurre un proceso de osmosis y difusión de sabores: la carne absorbe la acidez y el dulzor del tomate, mientras que la salsa se enriquece con las grasas y los jugos de la carne dorada. Por eso los guisos siempre están más sabrosos tras 24 horas de reposo.
¡Aparecen en el Diccionario de la RAE como «almóndiga»!
Una curiosidad lingüística muy comentada: la Real Academia Española (RAE) recoge la palabra almóndiga (con m) como vulgarismo o forma en desuso, aunque la forma culta y recomendada sigue siendo albóndiga.

Preguntas FAQ sobre las albóndigas con salsa de tomate casera
1. ¿Cuál es el secreto para que las albóndigas queden tiernas y jugosas?
El gran truco es añadir a la carne picada una miga de pan hidratada en leche (o en caldo) y evitar amasar en exceso la mezcla para que no quede apelmazada. Además, dorarlas ligeramente por fuera y terminar de cocinarlas dentro de la salsa de tomate garantiza que conserven todos sus jugos.
2. ¿Qué carne es mejor utilizar para hacer albóndigas?
Lo ideal para mi es combinar al 50 % carne de vacuno (que aporta gran sabor) y carne de cerdo (que aporta jugosidad y ternura por su contenido en grasa). Si usas solo vacuno, las albóndigas pueden resultar más secas.
3. ¿Se pueden congelar las albóndigas con salsa de tomate?
Sí, se congelan de forma excelente. Puedes congelarlas una vez hechas y enfriadas junto con su salsa en un recipiente hermético hasta por 3 meses. Para consumirlas, solo debes descongelarlas en la nevera desde la víspera y calentarlas a fuego lento.
4. ¿Puedo preparar la receta con antelación?
De hecho, es totalmente recomendable. Al reposar de un día para otro en el frigorífico, los sabores se asientan y la carne absorbe mejor los aromas de la salsa de tomate casera, resultando aún más sabrosas al calentarlas.
5. ¿Cómo corregir la acidez de la salsa de tomate casera?
Si notas que la salsa de tomate queda un punto ácida al reducir, añade media cucharadita de azúcar, una pizca de bicarbonato o integra una rodaja de zanahoria picada muy fina durante el sofrito inicial para neutralizarla de forma natural.
6. ¿Es necesario freír las albóndigas antes de meterlas en la salsa?
No es estrictamente obligatorio, pero sí muy aconsejable. Dorarlas a fuego fuerte solo por fuera marca la superficie (reacción de Maillard) sellando los jugos e impidiendo que se deshagan al guisarlas con el tomate. Si prefieres una opción más ligera, también puedes sellarlas al horno a 200 °C durante 10 minutos.

Sígueme en las redes sociales
Puedes suscribirte al canal de youtube y ver más recetas
Puedes seguirme en Instagram para conocer más detalles
También puedes seguirme en Facebook para conocer las últimas noticias













Ricas!
Gracias por comentar.
Impresionante!!! Lo hice paso a paso según tus indicaciones, lo único que tuve que cambiar fue las migas de Pan por pan rallado, aún así espectacular, le añadí al sofrito cuamdo puse las albóndigas, patatas y guisantes, previamente medio hervidos….Muchas gracias Javi!!!
Gracias a ti sobre todo por contar lo bien que te quedaron…
Me encantan estas albóndigas muy ricas todas tus recetas quedan deliciosas. muchas gracias por compartir tus conocimientos culinarios . saludos Javier
Muchas gracias Elena, me alegro de poder serte útil.
Excelente en sabor. Explendida.
Muchas gracias por tu amable comentario Ricardo.
Muy simple, sencillo, una receta muy facil y q salen las albondigas….de rechupete!!!
Muchas gracias por tu amable comentario.