Pollo asado con la receta de mi madre | Crujiente y con mucho sabor

Receta de pollo asado fácil y rápida
Hacer pollo asado es todo un arte, si lo quieres hacer rico y jugoso claro. Mi madre le ponía brandy o coñac y lo cierto es que le aportaba un sabor increíble. Todo empieza por seleccionar un buen pollo y decidir cuando la vas a disfrutar, en este caso vamos a hacer un pollo asado campero que tiene más calidad.
Hace no muchos años, el pollo era un plato de fiesta que incluso servía para celebrar fiestas señaladas. Mucha gente incluía el pollo asado en los menús navideños porque era accesible a los bolsillos. Ahora también se pone utilizando por ejemplo la pularda, el capón o el pavo (pero a otros precios claro).
Si te apetece descubrir más platos sencillos para terminar el día, visita nuestra selección de recetas para cenas rápidas, con ideas fáciles y caseras para toda la familia.
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Cómo hacer pollo asado con la receta de mi madre paso a paso
Ingredientes
- 2 kg de pollo de corral
- 250 g de patata
- 180 g de zanahoria
- 500 g de cebolla francesa
- 200 g de ajos
- 200 g de champiñones
- 100 ml de brandy
- 5 g de sal
Receta paso a paso
- Preparamos el pollo antes de introducirlo en el hornoVamos a sazonar el pollo en el interior y regarlo con parte del brandy. Lo colocamos en la fuente con las pechugas hacia arriba y lo regamos con el resto del brandy, sazonamos con sal y lo introducimos al horno durante 30 minutos a 150 ºC, colocando la bandeja en la parte inferior del horno.

- Hacemos el primer paso de horneado con el que ablandamos la carneAntes de introducir el pollo ya habremos pre calentado el horno con el fuego arriba y abajo sin el ventilador. En este tiempo lo que hacemos es ablandar la carne sin que pierda muchos jugos.

- Añadimos las verduras al asadoPasados los 30 minutos, regamos el pollo con el caldo de la bandeja y vamos a añadir a la fuente las hortalizas ya peladas y troceadas. También pondremos las cebollas francesas y los ajos pelados y horneamos otros 30 minutos en las mismas condiciones (150 ºC).

- Añadimos los champiñones al asadoSubimos la temperatura del horno a 180 ºC y volvemos a regar el pollo antes de poner los champiñones limpios y troceados. Volvemos a introducir la bandeja en el horno para hornearla otros 30 minutos y a partir de aquí hay que ir controlando. Lo normal es que en dos horas tengamos el pollo asado pero... no todas las carnes se asan igual y será nuestro criterio el que decida cuando está hecho

- Solo nos queda disfrutar del pollo asadoFinalmente pondremos el pollo asado en la mesa y que cada uno se coja la parte del pollo que más le guste, a ver si hay suerte y los gustos están repartidos jajaja.

Nutrición
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Notas privadas
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¡Cuéntanos qué tal te quedó!Anécdotas históricas sobre el pollo asado
El deseo real: «Un pollo en cada olla»
En el siglo XVI, el rey Enrique IV de Francia popularizó una de las frases más famosas de la historia de la gastronomía:
«Si Dios me da vida, haré que no haya campesino en mi reino que no tenga un pollo en su olla cada domingo.»
En aquella época, el pollo asado no era comida rápida ni económica, sino un verdadero lujo reservado para banquetes nobiliarios. La frase se convirtió en símbolo de prosperidad y en el origen de la asociación entre el pollo asado y los domingos familiares.
Los antiguos «giraespadas» (y el origen del asador)
Antes de que existieran los hornos modernos con rotación automática, el pollo se asaba al espetón sobre brasas.
Para que se cocinara de manera uniforme sin quemarse, se necesitaba a alguien girando la manivela continuamente durante horas.
En la Europa medieval existía la profesión del giraespadas (muchas veces desempeñada por niños de la cocina) e incluso se llegaron a diseñar ruedas accionadas por perros entrenados para mantener las espadas en constante movimiento.

La banda sonora del domingo en España
En la España de la segunda mitad del siglo XX, la llegada de las máquinas rotativas a los barrios transformó el pollo asado en el plato de fiesta accesible.
El olor a pollo asado con romero, tomillo y grasa dorándose al fuego se convirtió en la «banda sonora olfativa» de los domingos por la mañana, cuando las familias hacían cola tras la salida de misa o del paseo dominical para llevar a casa la comida hecha.

El misterio de la piel crujiente: Ciencia y tradición
Las recetas de las madres siempre guardan un toque de física y química culinaria (aunque lo apliquen por intuición):
La reacción de Maillard: El dorado perfecto de la piel y ese aroma inconfundible no son más que la caramelización de las proteínas y azúcares de la piel.
El truco de la humedad: Las abuelas y madres sabían que el secreto para que la piel quede crujiente y no «cocida» es secar perfectamente la pieza antes de untarle la grasa (manteca, aceite o mantequilla) y hornearla a fuego fuerte al principio.

Preguntas FAQ sobre el pollo asado
¿Cómo conseguir que la piel del pollo asado quede bien crujiente?
Yo lo consigo con las condiciones de asado explicadas en la receta y si quiero una piel más crujiente, horneo el pollo a 220 ºC de 5 a 10 minutos y lo consigo.
¿A qué temperatura y cuánto tiempo se hornea un pollo entero?
Por regla general, calcula unos 45-50 minutos por cada kilo de pollo a 180-190 °C. Para un pollo de unos 1,5 kg, el tiempo total oscila entre 1 hora y 15 minutos y 1 hora y 30 minutos. Sabrás que está listo cuando al pinchar el muslo los jugos salgan completamente transparentes.
Para pollos más grandes utiliza las normas que explico en esta receta.
¿Qué hacer para que la pechuga no quede seca?
Hay varios trucos infalibles:
Riega el pollo con sus propios jugos y un chorrito de vino blanco cada 20 minutos durante el horneado.
Coloca media limón o media cebolla dentro de la cavidad para que aporte vapor e hidratación interna.
Si el pollo se dora demasiado rápido por arriba, cúbrelo holgadamente con un trozo de papel de aluminio durante la mitad de la cocción.
¿Es mejor usar aceite de oliva o manteca de cerdo?
Ambas opciones son excelentes, pero aportan matices diferentes. La manteca de cerdo da un toque tradicional insuperable con un dorado muy crujiente. El aceite de oliva virgen extra aporta un sabor más mediterráneo y una opción algo más ligera. ¡Incluso puedes combinar ambos!
¿Se puede congelar el pollo asado que haya sobrado?
Sí, perfectamente. Desmiga o trocea la carne y guárdala en un recipiente hermético junto con un poco de su salsa para que no pierda humedad. Puedes congelarlo hasta por 3 meses. Para consumirlo, desconcongélalo en la nevera y mechéalo o caliéntalo a fuego suave en una sartén con la salsa.












