Tarta de manzana con compota | Más cremosa y sabor más intenso

Esta tarta de manzana con compota fue una ocurrencia con un resultado sorprendente
Esta receta para hacer tarta de manzana en compota, es demasiado fácil. Puede hacerla cualquiera aunque no haya cocinado en su vida y conseguirá lucirse ante sus comensales. Para hacer esta tarta de manzana, se me ocurrió cocinar antes la manzana para su interior y te garantizo que el resultado es sorprendente. Conseguí una tarta más cremosa y un sabor intenso que marca diferencias…
Puedo decir que esta tarta de manzana es una de esas recetas de repostería casera que puedo calificar como mis favoritas. Es fácil de cocinar, económica, está rica a más no poder, lo cierto es que no se puede pedir más.
Entra en el canal de whatsapp
QUIERO PEDIRTE UN FAVOR
En la ficha de la receta vas a encontrar 5 estrellas alineadas, es para puntuar la receta, a más estrellas es que te ha gustado más. Dame tu puntuación por favor, es muy importante para mi trabajo. También al final de la entrada puedes puntuar la entrada y dejar tus comentarios. Te aseguro que trabajo mucho para darte una información veraz e interesante y así poder ayudarte. Agradezco de antemano tu colaboración…

Cómo hacer una tarta de manzana con compota paso a paso
Ingredientes
- 900 g de compota de manzana
- 200 ml de leche
- 200 g de harina
- 100 g de azúcar
- 300 g de huevo 4 unidades XL
- 150 g de leche condensada
- 200 g de manzana para decorar 1 manzana
- 300 g de mermelada de albaricoque
Utensilios
- 1 molde rectangular para hornear la tarta
- 1 cazuela para cocinar la manzana
- 1 bol para batir los ingredientes
- 1 pincel para pintar la tarta con mermelada
Receta paso a paso
- Cocinamos la compota de manzanaPelamos, cortamos y limpiamos las manzanas (5 manzanas golden) de cualquier cosa diferente a la pulpa, antes de ponerlas al fuego en una cazuela. Añadimos 100 g de azúcar y un toque de canela en polvo antes de remover bien, ponemos medio vaso de agua y tapamos la cazuela antes de regular el fuego para que se cocinen a fuego lento. Debemos controlar que no se quedan secas, si ocurre, añadiremos un poco más de agua y en cuanto estén blandas las trituramos. Este paso es mejor hacerlo un día antes para que se enfríe bien.

- Ponemos el horno a temperaturaProgramamos el horno a 180 ℃, sin ventilador y con la parrilla por debajo del centro del horno. Cuando pongamos a cocinar la tarta, el horno ya debe estar a la temperatura deseada.

- Preparamos la masa de la tartaEn un bowl ponemos la harina, el azúcar, los huevos, la leche y la leche condensada. Batimos con la batidora y a continuación incorporamos la compota, volvemos a batir hasta integrar la manzana.Vamos a pelar una manzana. la cortamos por la mitad y debemos eliminar la zona de las semillas. Luego cortamos en láminas finas la manzana y reservamos.

- Horneamos la tarta de manzanaVolcamos el contenido del bowl en un molde de tartas apto para horno, ya habremos puesto un papel de horno entre la base y el lateral. Ponemos por encima a modo de decoración las láminas de manzana.Introducimos en el horno (previamente calentado) para hornear unos 65 minutos a 180 ℃ con calor arriba y abajo sin ventilador y con la bandeja situada en la parte más baja del horno.

- Ponemos la mermeladaSolo falta sacar del horno y dar el último paso, vamos a pintar la superficie con una capa de mermelada de albaricoque.

- Dejamos enfriar la tartaAhora dejamos atemperar la tarta y ya la tenemos lista para disfrutar. Solo falta quitar el aro exterior del molde y recuerda que has puesto un papel de horno en el fondo, no te lo vayas a comer... Estará dulce y nunca se sabe jajaja.

Nutrición
Tips para entender mejor la receta
Trucos para hacer la mejor tarta de manzana
Notas privadas
¿Has probado esta receta?
¡Cuéntanos qué tal te quedó!¿Sabías que?… Curiosidades sobre la tarta de manzana
La tarta de manzana es uno de esos postres que evoca el calor del hogar y los recuerdos de la infancia, pero detrás de este clásico se esconden varias historias y anécdotas que quizás no conozcas…
El mito americano
Aunque hoy en día en Estados Unidos existe la famosa frase «tan americano como la tarta de manzana» (as American as apple pie), la receta original no nació allí. Las primeras recetas documentadas datan del siglo XIV en Inglaterra (escritas hacia 1390 por los cocineros del rey Ricardo II) y se extendieron por Francia y Holanda antes de cruzar el Atlántico con los colonos.
Moldes que no se comían
En las recetas medievales, la masa que rodeaba a la fruta no estaba pensada para comerse. Se la llamaba coffin (ataúd) y consistía en una pasta dura de harina y agua que servía como recipiente para proteger el relleno durante el horneado. Además, como el azúcar era un ingrediente muy caro y reservado para la nobleza, las tartas se endulzaban únicamente con la propia fruta, miel o pasas.
Un despiste que creó una obra de arte
Una de las versiones más famosas, la Tarta Tatín (que se hornea al revés), nació por un despiste a finales del siglo XIX en el hotel de las hermanas Stéphanie y Caroline Tatín en Francia. A Stéphanie se le pasaron de cocción las manzanas en la sartén y, para salvar el plato, les puso la masa encima y metió todo al horno. Al darle la vuelta para servirla, descubrió un postre caramelizado delicioso.
Símbolo patriótico en la guerra
Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los periodistas preguntaban a los soldados estadounidenses por qué iban a luchar al frente, muchos respondían con la célebre frase: «Por la mamá y por la tarta de manzana». Fue ese momento histórico el que consolidó al postre como el icono definitivo de confort y hogar.

El «maridaje» victoriano con queso
En la Inglaterra del siglo XVII y en varias regiones de Estados Unidos (como Vermont), existe la tradición de servir la tarta de manzana caliente acompañada de una loncha de queso Cheddar curado. De ahí nació un dicho popular en inglés: «An apple pie without the cheese is like a kiss without the squeeze» (una tarta de manzana sin queso es como un abrazo sin apretón). La acidez y el toque salado del queso resaltan el dulzor de la fruta.
Por qué flotan las manzanas al hacer compota
Un dato curioso sobre la materia prima es que las manzanas flotan en el agua porque el 25% de su volumen es simplemente aire trapped entre sus células. Esto es lo que permite que al cocerlas para compota se ablanden tanto y liberen vapor rápidamente, condensando todo su sabor.
El récord de la tarta de manzana más grande
La tarta de manzana más grande jamás horneada se elaboró en 1997 en Yakima, Washington (EE. UU.). Pesó más de 18.000 kilos, necesitó toneladas de manzanas Golden y fue tan grande que ocupó un plato del tamaño de una pista de tenis.

Preguntas FAQ sobre la tarta de manzana con compota
¿Qué tipo de manzana es mejor para preparar la compota y la tarta?
La manzana Golden es excelente porque aporta un dulzor natural muy equilibrado y se ablanda con facilidad al cocerla. Si prefieres un toque un poco más ácido que contraste con la crema o el azúcar, la variedad Reineta o la Granny Smith son alternativas estupendas.
¿Por qué usar compota de manzana como relleno en lugar de la manzana en crudo?
La compota aporta una capa extra de cremosidad e intensidad de sabor al interior de la tarta, haciendo que el resultado final sea mucho más jugoso y evitando que el bizcocho o la base queden secos tras el horneado.
¿Se puede preparar la compota de manzana con antelación?
Sí, perfectamente. Puedes cocinar la compota el día anterior y guardarla en la nevera en un recipiente hermético. Así, el día que vayas a montar y hornear la tarta ahorrarás bastante tiempo en la cocina.
¿Cómo conseguir que la lámina superior de manzana quede dorada y brillante?
El truco tradicional consiste en pincelar la superficie de la tarta con un poco de mermelada de albaricoque o melocotón (rebajada con unas gotas de agua caliente) justo al salir del horno. Esto le da una capa brillante espectacular y ayuda a sellar la fruta.
¿Cómo conservar la tarta de manzana para que dure varios días?
Una vez que se haya enfriado por completo a temperatura ambiente, puedes mantenerla tapada a temperatura ambiente durante 1 o 2 días. Si hace calor o quieres que dure más tiempo (hasta 4 o 5 días), guárdala en la nevera en un recipiente cerrado y sácala unos minutos antes de consumir para disfrutar de toda su textura.
Sígueme en las redes sociales
Puedes suscribirte al canal de youtube y ver más recetas
Puedes seguirme en Instagram para conocer más detalles
También puedes seguirme en Facebook para conocer las últimas noticias












