Zorongollo extremeño tradicional con mi toque personal

Descubre el zorongollo extremeño tradicional con mi toque personal
Si hay una receta que demuestra que con pocos ingredientes se puede hacer un plato de diez, esa es el zorongollo extremeño. Un plato lleno de tradición y con un aroma a pimiento asado que te transporta directamente a la cocina de toda la vida y que es una de mis ensaladas favoritas.
En La Cocina de Romero me encanta rescatar estas recetas de la abuela, pero siempre me gusta darles una pequeña vuelta de tuerca. Por eso, hoy te traigo mi versión del zorongollo extremeño tradicional con un toque especial que marca la diferencia. Quédate a ver la receta, porque te aseguro que se va a convertir en un imprescindible en tu mesa.
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Cómo hacer un zorongollo extremeño tradicional con mi toque personal paso a paso
Ingredientes
- 350 g de pimientos asados
- 300 g de atún en aceite
- 150 g de aceitunas rellenas
- 300 g de huevo cocido
- 100 g de cebolla
- 40 g de aceite de oliva
- 10 g de vinagre
- 10 g de sal
Receta paso a paso
- Asamos los pimientos si eliges esta opciónYo he elegido la opción de utilizar los pimientos najeranos en conserva ya que aparte de darme menos trabajo, están más ricos...Para asar los pimientos, lo primero es elegir unos pimientos de calidad y ponerlos en la bandeja del horno. Los colocamos de forma ordenada y echamos un chorrito de aceite de oliva por encima, aunque esto es opcional, en este caso ni siquiera se lo he puesto porque se me asan bien sin él.El horno tenemos que calentarlo a 180 ºC, con el fuego arriba y abajo sin ventilador durante 30 minutos para empezar. Pasado ese tiempo, si veis que todavía no están suficientemente hechos, los dejáis un poco más. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar un poco para que no quemarnos a la hora de pelarlos. No puedo ser más preciso ya que unos pimientos tardan más que otros y dependerá de los que utilices.Una vez se hayan atemperado te darás cuenta de que han soltado mucha agua... Vamos a pelarlos con cuidado de no romper la carne y procurando quitar solo la piel. Una vez los hayamos pelado todos, procederemos al montaje de la ensalada de pimientos asados.

- Ponemos en la fuente los pimientos y los aliñamosVamos a ocupar con los pimientos la parte central de esta fuente redonda ya que luego pondremos cosas a su alrededor. Los aliñamos con sal, vinagre balsámico de Módena y aceite de oliva virgen extra y los removemos para dejarlos ya aliñados.

- Agregamos por orden el resto de ingredientesTroceamos la cebolla a nuestro gusto y la colocamos por encima de los pimientos ya aliñados. A continuación cortamos en 4 partes los huevos cocidos y los ponemos formando una corona alrededor de los pimientos. Lo siguiente es trocear y colocar el atún, poniendo un trozo en cada hueco que hemos dejado entre los huevos. Finalmente colocamos las aceitunas de forma ordenada.

- Aliñamos con aceite la ensaladaCon todos los ingredientes ya colocados, vamos a poner aceite de oliva por los ingredientes de alrededor y también un poco por encima de la cebolla.

- Aliñamos con vinagre la ensaladaSolo nos queda añadir el vinagre, en esta ocasión solo pondremos en los ingredientes de alrededor (huevos cocidos y atún)

- Presentamos en la mesa el zorongollo extremeñoSolo nos queda poner la ensalada en el centro de la mesa y cada uno se servirá su ración puedes comer directamente de la fuente...

Nutrición
Tips para entender mejor la receta
Notas privadas
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¡Cuéntanos qué tal te quedó!Cual es el origen del zorongollo extremeño
El zorongollo extremeño es uno de los platos más representativos de la gastronomía de Extremadura, pero su historia es fascinante porque combina la cocina de campo, el aprovechamiento y la riqueza agrícola de la región.
Origen humilde y cocina de subsistencia
El zorongollo extremeño nace en la cocina tradicional de campo. Era el típico plato preparado por los campesinos y jornaleros extremeños. Durante los meses de verano, cuando las huertas daban excedentes de pimientos rojos, tomates, cebollas y ajos, las familias rurales buscaban platos nutritivos, económicos y frescos que pudiesen soportar las altas temperaturas.
Al estar elaborado con pimientos asados y un aliño generoso de aceite de oliva virgen extra y vinagre, el zorongollo se podía conservar durante varios días en un recipiente fresco o en la nevera sin estropearse, lo que lo convertía en una comida perfecta para llevar al trabajo agrícola.
Cuna geográfica: La Comarca de La Vera
Aunque hoy se consume en toda Extremadura (e incluso en regiones vecinas), la cuna del zorongollo se sitúa principalmente en el norte de Cáceres, muy vinculado a la comarca de La Vera y valles cercanos como el del Jerte o Ambroz.
En estas zonas, la calidad de los pimientos morrones y la tradición del asado con leña de encina o roble otorgaron a este plato un matiz ahumado característico.
¿De dónde viene su curioso nombre?
El origen etimológico del término zorongollo no está del todo claro, pero existen dos teorías principales entre los historiadores de la gastronomía:
Vínculo musical o lírico: En el folklore español existe el zorongo, un canto y baile popular de origen gitano. Se cree que la sonoridad de la palabra derivó para nombrar este «mezclote» o majado alegre de verduras.
Confusión habitual con el zarangollo: A menudo se confunde de nombre con el zarangollo murciano. Sin embargo, no tienen nada que ver: el murciano es un revuelto caliente de calabacín y cebolla, mientras que el extremeño es una ensalada fría de pimientos asados.

Un matiz curioso…
Muchos historiadores gastronómicos señalan que la clave de la autenticidad del zorongollo extremeño está en el jugo de los pimientos asados. A diferencia de otras ensaladas de pimientos españolas (como el asadillo manchego o la escalivada catalana), en el zorongollo los pimientos no se lavan con agua tras asarse; se pelan a mano para no perder sus jugos, los cuales se integran directamente en la vinagreta para crear un aliño con un sabor intenso a huerta.
Una de las anécdotas más repetidas en las cocinas de la comarca de La Vera y el Valle del Jerte es el «enfado de las abuelas» si ven a alguien pasar los pimientos asados por el grifo de agua para pelarlos más rápido.
Tradicionalmente se dice que si los pasas por agua para quitar la piel o las semillas, «le estás lavando el alma al zorongollo extremeño». El verdadero truco de antaño para no quemarse los dedos era dejarlos sudar tapados en una cazuela o con un paño; así la piel sale sola y se conserva el 100% del jugo del asado, que es la auténtica clave del aliño.
En la Extremadura rural de principios del siglo XX, el zorongollo no se consideraba solo una ensalada, sino un plato principal de resistencia para los jornaleros.
Hay una curiosa costumbre popular sobre cómo se comía en el campo: como no siempre había cubiertos para todos, el zorongollo se colocaba al centro en una gran fuente de barro (la dornilla). La «regla no escrita» entre los campesinos era que solo se podía comer sopando trozos de pan denso (pan candeal) pinchados en la punta del navajillo. El último en mojar pan en el fondo de la fuente, donde quedaba la mezcla de aceite, vinagre y jugo del pimiento, ¡tenía que fregar los cacharros!

Preguntas FAQ sobre el zorongollo extremeño
¿Se puede preparar el zorongollo extremeño con antelación?
Sí, de hecho gana mucho sabor si se deja reposar en la nevera unas horas o de un día para otro antes de consumir.
¿Qué tipo de pimientos se utilizan para el zorongollo?
Se utilizan pimientos rojos carnosos, preferiblemente tipo morrón, lamuyos o najeranos ideales para asar al horno.
¿Cuánto tiempo se conserva el zorongollo en la nevera?
Bien guardado en un recipiente hermético, aguanta perfectamente entre 3 y 4 días en el frigorífico.












